miércoles, 19 de junio de 2013

Misceláneas de recuerdos

Las palabras, al igual que los recuerdos, se van quedando, se instalan. Algunas frases que fui escribiendo en el blog sobre el tema principal: mi hija. Justo hoy se cumplen siete años de su llegada. Por suerte esto recién empieza: mañana es mejor, diría el flaco Spinetta.

“Es mi hija. Respiro al besarla.”

“Es tentador ver esto como círculos que se cierran, pero acaso sea más lógico pensar que nuestros recuerdos no son sólo fotos sino que puede haber también una memoria musical y, quién sabe, que hemos empezado a compartirla. Se me aparecen canciones queridas como "I don´t like Mondays" para recordarme que llegaste a nosotros un lunes y que fue un lunes también cuando dijiste tu primera palabra -increíble regalo que me hiciste-. Aparecen "Kumbalawe" del Circo du Soleil y "Here comes the sun", canciones que te acompañaron en tu primer cumpleaños.” 

Dadito: porción pequeña de un postre preparado a bajas temperaturas a base de crema o de agua, muy consumido en épocas de calor o antojos.”

Momate: fruto rojo, ingrediente habitual de la dieta mediterránea.”

Chinchin: elemento de diversión infantil, encontrado en plazas públicas en donde el niño sigue las leyes físicas del péndulo, usualmente bajo la esforzada acción de padres, tíos o abuelos. No confundir con el clásico epíteto seguido de choque de vasos, de naturaleza festiva, que los adultos realizan cuando consumen bebidas alcohólicas.”

“Hoy hacen 6 años que nuestro auto tuvo una buena limpieza, con cera incluída. El mismo día en que recibimos una dosis de nueve meses en sólo 24 horas.”

“Sin embargo, y por suerte, hay una dulzura que se aparece casi a nuestro alcance y es al mismo tiempo esquiva, pero que no sabe de modernidades descaradas. Nace ahi una melancolía tan inexplicable como porteña, de la mano de brisas de primavera con restos de invierno que ya fueron y promesas de lo que vendrá. Nace, también, la sospecha de que otro mundo es posible.Y es en esos inicios de primavera, cuando el fin de tarde ya no es tan oscuro y el sol se empieza a animar por las calles de Buenos Aires, que lo que viene siempre parece algo mejor.”

martes, 14 de mayo de 2013

El satélite del Capitán Beto

Como muchos, sigo masticando la partida de Luis Alberto Spinetta. Creo que también porque se resiste a partir, siempre está: hoy en una canción que mi hija me dedicó, inspirada claramente en Durazno Sangrando. Y el otro día en una noticia, una buena noticia que me envió mi mujer.

Hay infinitos caminos de ser argentino, de constituirse en el ser argentino. Fechas patrias, himnos, aromas de guardapolvos blancos. Formas que nos recuerdan nuestras maravillas y nuestras miserias. 

Entre todas, un hilo que permanece intacto, vaya uno a saber cómo. Y que florece años más tarde en la mente de quienes idearon el primer nanosatélite argentino. El nombre surgió, intuyo, naturalmente. 

Es algo nuestro, constitutivo. Y ya está volando... "por el espacio" 


http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/ponen-orbita-capitan-beto-primer-nano-satelite-argentino 



El anillo del Capitán Beto

Ahí va el capitán Beto por el espacio,
con su nave de fibra hecha en Haedo.
Ayer colectivero,
hoy amo entre los amos del aire.

Ya lleva quince años en su periplo;
su equipo es tan precario como su destino.
Sin embargo un anillo extraño
ahuyenta sus peligros en el cosmos.

Ahí va el Capitán Beto por el espacio,
la foto de Carlitos sobre el comando
y un banderín de Rive Plate
y la triste estampita de un santo.

¿Dónde está el lugar al que todos llaman cielo?
Si nadie viene hasta aquí
a cebarme unos amargos como en mi viejo umbral
¿Por qué habré venido hasta aquí, si no puedo más de soledad?
Ya no puedo más de soledad.

Su anillo lo inmuniza contra el peligro,
pero no lo proteje de la tristeza
Surcando la galaxia del Hombre,
ahí va va el Capitán Beto, el errante.

¿Dónde habrá una ciudad en la que alguien silbe un tango?
¿Dónde están, dónde están
los camiones de basura, mi vieja y el café?
Si esto sigue así como así, ni una triste sombra quedará,
ni una triste sombre quedará.

Ahí va el  Capitán Beto por el espacio,
regando los malvones de su cabina.
Sin brújula y sin radio,
jamás podrá volver a la Tierra.

Tardaron muchos años hasta encontrarlo.
El anillo de Beto llevaba inscripto un signo del alma.

domingo, 21 de abril de 2013

Luces en el camino

Hay muchas.
A veces son luces de un mismo iluminador. De los varios que me gustan, uno es Tomás Abraham:

"A mi me gusta hablar de estudiar. Del enorme placer de aprender. Del mundo por descubrir entre docentes y alumnos. De la investigación. De escuelas en donde haya pasión por comprender, de ser libres, de no dejarse embaucar, de sudar para saber, de no conformarse con nada, de no quedar satisfecho con la propia opinión, de buscar la controversia y de tener el coraje para aguantar la postergación del placer inmediato y soportar la frustación que se siente en varios momentos de un proceso de aprendizaje."


domingo, 3 de febrero de 2013

La fiebre de un sábado azul y un domingo sin tristezas

Mi segundo juego. El título es una frase de la letra de "Viernes 3 AM", canción genial de Serun Giran del álbum "La Grasa de las Capitales". Dícese de cucuyo: "Luciérnaga voladora. Animal diminuto que en la oscuridad se ve de color verde fosforecente." Como siempre, el arte corre por cuenta de mi hija. 







Manojito de recuerdos

Con el IPad de mi mujer y un aplicativo, Garage Band, comencé a jugar con la música. El programa permite seleccionar instrumentos y, en modo automático, se pueden tocar acordes y combinarlos. Jugué a samplear la palabra Seru Giran, uno de mis grupos argentinos de rock preferidos y la frase "el tango siempre te espera". 
La titulé "Manojo de memorias", podría haber sido "Hilachas".  El dibujo es de mi hija de 6 años






martes, 19 de junio de 2012

Hace 6 años mandaba a lavar el auto

De todos los artilugios electrónicos a nuestra disposición, el teléfono huye a nuestro control. Decidimos cuando escuchamos música, cuando entramos en Internet, cuando miramos televisión. No decidimos cuando es que el teléfono va a tocar.

Una vez sonó un lunes, en medio de una reunión con nuestros alumnos. La señora que llamaba anunció que había una niña en camino, luego supimos que en dos horas la traerían. Alegría inmensa y, también, miedo de saber si ibamos a dar la talla.

Nos sentamos a tomar un café para pensar que ibamos a hacer. Los alumnos fueron avisados de no habría más reuniones en ese día, dando inicio a una larga serie de días en que el trabajo tuvo que negociar con una niña mucho más poderosa.

Estábamos en el café y no sabíamos por dónde empezar. Una lista mental rápida incluia chupetes, mamaderas, leche en polvo (cuál?), pañales, algún juguete (fue una Kitty hadita). La logistica paralizaba, nuestra inexperiencia tampoco ayudaba.

Por hacer algo, por empezar a actuar, propuse llevar a lavar el auto, para que estuviera limpio cuando tuvieramos que llevar a la niña a nuestra casa. Ese fue el primer paso, absurdo tal vez. Pero fue el inicio, un impulso que permitió que más tarde estuvieramos deambulando por el supermercado elegiendo varios tipos de chupetes, de mamaderas y pañales, en la esperanza que algunos fueran los correctos.

Volvimos a la facultad, teníamos que buscar todas las cosas que habíamos dejado en nuestra sala. En el estacionamiento nos esperaban una fila de alumnas, todas llorando. Las seguí viendo por el espejo retrovisor cuando, finalmente, emprendimos el camino a casa en nuestro auto reluciente.

Hoy hacen 6 años que nuestro auto tuvo una buena limpieza, con cera incluída.  

El mismo día en que recibimos una dosis de nueve meses en sólo 24 horas.

Sin dudas, nuestro mejor día. Imbatible

martes, 28 de febrero de 2012