lunes, 24 de julio de 2017

Amor por correspondencia (y correspondido)

Amada hija:
Esto, aunque parezca increíble, no es una carta.
Imagino que ahora estarás sosteniendo una hoja impresa con letras que forman las palabras que vas leyendo.
Y seguramente estarás pensando: Por qué no es una carta? Parece una carta, ES una carta.
Pero no, no es una carta.
En realidad, esto que tenés ahora en tus manos es una encomienda de besos, de todos los besos que te estamos debiendo por lo días que has estado en el retiro.
De acá a algunos años te daremos para que leas un libro hermoso que se llama “Las enseñanzas de Don Juan”. Don Juan era un hechicero de una tribu mexicana, muy pero muy sabio. Él decía que debemos seguir los caminos que tengan corazón. O sea, los caminos que sabemos que serán buenos para nosotros caminarlos y que, más importante todavía, nos dan felicidad.
Eso es lo que has empezado a hacer. Y nos da una inmensa alegría que empieces a seguir los caminos que vos misma decidiste caminar. Nada es más importante que eso y es, en definitiva, lo que decía Don Juan: ser sabio es saber cómo llegar a ser una persona feliz. Y para eso debemos saber elegir los caminos que nos lleven hacia allí.
Para terminar, van los 14.062.006 millones de besos que te deberíamos haber dado este fin de semana. ¡Seguramente por eso es que la carta la debes haber sentido tan pesada!
Te adoramos… y cuando vuelvas a casa te esperan los gatos, los perros, nosotros (claro!!!) y algunos chocolates (no podían faltar!!).
Otro beso más
Tus papis.


viernes, 28 de abril de 2017

Sobre la corrección política de los emoticones

Alguien que me conoce bien me manda este mensaje por Whatsapp:


La diversidad étnica del símbolo universal del Ok me abruma.

Rápidamente veo que los famosos pieles rojas, íconos de las películas del faroeste brillan por su ausencia. Me deja la duda de si esto no significa una discriminación encubierta: ¿se les niega a los pieles rojas la posibilidad de estar Ok?

Empiezo a actuar como Rogelio, el hombre que razonaba demasiado, un personaje de la revista Tía Vicenta. Hasta hoy no había pensado que concordar con un mensaje de Whatsapp fuera tan complicado: ¿uso la manito cromáticamente más semejante a la mía? ¿Esto no sería discriminar a las otras razas?¿O es un ejercicio de autoafirmación de la mía? 

Y si pusiera todas como en el mensaje que recibí me faltarían las manitos de los pieles rojas, lo que demostraría en forma clara mi racismo latente. Pienso a quien debo reclamar para que incluyan a este emoticon… no veo en el aplicativo del Whatsapp un servicio de atención al cliente…

No termino de pensar en este problema cuando me surge otro: ¿no debería poner dos manitos de cada color? De esta forma estaría incluyendo a la manito de una mujer y a la de un hombre, los dos sexos deberían estar igualmente representados.

Pero esto me genera otro problema: es obvio que si tengo que mostrar mi corrección política debería considerar a las otras opciones sexuales, o sea, más manitos para incluir en el mensaje.

Llegado a este punto, vuelvo a Google buscando el servicio de atención al cliente de Whatsapp, ahora bastante más alterado.

Por suerte lo encuentro. Tengo la seguridad de que aceptarán de buen grado hacer una opción de poner cientos de manitos de todos los colores y formas apenas tocando un botón.

Y todos felices... Nada es más tranquilizador que mostrarse como uno realmente es.



martes, 21 de febrero de 2017

Aprendiendo a escribir manuscritos científicos en cinco pasos

Es sabido que en el mundo de hoy sufrimos de infotoxicación. Este grave problema, ya mencionado por el gran Hernán Casciari (http://editorialorsai.com/blog/), se ha solucionado con la confección de listas, guías prácticas y ordenadas que facilitan la vida de los mortales. Podemos encontrar listas de las más variadas: como elegir zapatillas para correr, como cocinar el arroz sin tanto arsénico, qué protector solar usar de acuerdo a color de nuestra piel… hay infinitos ejemplos.
Vengo hoy a hacer mi humilde aporte: una lista de cómo desarrollar la aptitud de escribir manuscritos científicos en forma clara y concisa, en apenas cinco pasos:

Paso 1. Lea el siguiente párrafo: “Salió de la furgoneta para ver cuántos otros proveedores tenía a su frente para así poder calcular, con mayor o menor aproximación, el tiempo que tendría que esperar. Era el número trece. Contó nuevamente, no había dudas. Aunque no era una persona supersticiosa, no ignoraba la mala reputación de este número, en cualquier conversación sobre el azar, la fatalidad y el destino siempre alguien toma la palabra para relatar experiencias vividas de la influencia negativa, y a veces funesta, del trece. Tentó recordar si en otra ocasión había tenido ese lugar en la fila pero una de dos, o nunca esto había ocurrido o simplemente no se acordaba”.

Paso 2. Lea el siguiente párrafo: “Me iba bien en el trabajo. Era lo mismo todos los veranos. El calor y la niebla tóxica llegaban a cubrir el valle; la gente sucumbía bajo el calor y la apatía; las resoluciones y los compromisos quedaban sin resolver. Yo me aprovechaba de la situación: mi mesa estaba llena de órdenes de recuperación de coches de todas las marcas y modelos…Sentado en mi despacho, escuchando el concierto para violín de Beethoven y tomando mi tercera taza de café, calculaba mis ganancias y descontaba mis gastos”.

Paso 3. Evite escribir un manuscrito científico en el estilo que el señor José Saramago usó en el trecho del libro “La caverna”, reproducido en el Paso 1.

Paso 4. Intente adoptar el estilo directo al punto tal como el señor James Ellroy lo hace en el trecho del libro “Réquiem por Brown”, reproducido en el Paso 2.

Paso 5. Evite que un sentimiento de corrección cultural le impida realizar el Paso 4. Editores y revisores de revistas científicas se lo agradecerán. Y, quien sabe, tal vez su manuscrito tenga más chances de transformarse en un artículo publicado.


viernes, 23 de septiembre de 2016

Sinónimos amorosos


Ayer cumplí un sueño largamente anhelado: fuimos con mi mujer y mi hija a ver un show de Zé Ramalho. Es un músico que incorpora música del nordeste brasilero con elementos de rock y que tiene una voz que a varios nos emociona. Hace tiempo que lo escucho pero nunca en vivo.
Íbamos en el auto rumbo al show. Y, como desde hace muchísimo tiempo, hacíamos la previa escuchando en este caso a Zé Ramalho.
En un momento canta Sinônimos:

“Quem ama nunca sente medo
De contar seu segredo
Sinônimo de amor é amar”

Manejar para mi tiene un efecto mágico, el camino por delante siempre deja mi mente más suelta.
Y todo adquiere sentido, porque estoy manejando y, por eso, más perceptivo.
Un sustantivo no podría ser sinónimo de un verbo, salvo para Zé Ramalho.
El verbo necesita del sustantivo para existir.
Pero sustantivo sin verbo puede morir ignorado.
E intuyo que él quiera decir que son sinónimos en esa simbiosis.
El show, no podía ser de otra forma, fue maravilloso. En un momento dijo algo así como “Con la música celebramos la vida”. 
El verbo me impactó de lleno, por obra y gracia de esa infinita capacidad sustantiva de Zé Ramalho. 
Y volvimos a casa inmensamente felices, cobijados por verbos y sustantivos amorosos.


sábado, 3 de septiembre de 2016

Detectives y científicos

David Simon ganó una cierta fama como creador de una de las grandes series de la actual época de oro de la televisión norteamericana: The Wire. Esta serie estuvo basada en un libro, Homicidio, que escribió Simon sobre el accionar de un cuerpo de detectives de Baltimore, una obra de corte periodístico, que por lo que leí hasta ahora es realmente buena.
Y en un trecho aparece esto: "E incluso después de años de llamadas y cuerpos y escenas del crimen e interrogatorios, un buen inspector sigue descolgando el teléfono con la terca e inflexible convicción de que, si hace su trabajo, la verdad es siempre cognoscible."
Percibo que detectives y científicos compartimos el mismo credo.


domingo, 19 de junio de 2016

Múltiplos de cinco en mi vida

O es cinco
O es diez
O es veinte, veinticinco, cincuenta.
Nunca números primos.
Los seres humanos tendemos a la simplicidad.
Los múltiplos de cinco se me aparecieron a los veintiuno: recordé que hacia una década que usaba anteojos.
Otros múltiplos escaparon de mi memoria, aparentemente estaba muy distraído cuando se cumplieron diez y después veinte años de mi graduación en la Universidad. Pero recordé que este año se cumplen veinticinco de mi primer artículo científico publicado.
Y los múltiplos de cinco siguieron y siguen acumulándose.
Para mis cinco décadas llegó un premio por mi trabajo. Y no hubo logro mejor que sentir el orgullo de mi hija entrando con el premio a la escuela.
Ella cumplió diez años hace poco.
Y hoy (día 19, 1+9= 10) se cumple una década de cuando llegó a nosotros con su ropita amarilla. Justo hoy que en la Argentina se festeja el día del padre.
Tenía cinco días.
Y el universo de los múltiplos de cinco me persigue, obsesivo.
Porque yo nací un día cinco.
Y hace diez años una niña de cinco días me hizo nacer a la vida que vale la pena, la vida buena como dice ella.
Y no puedo evitar de pensar que las estrellas, incluyendo las estrellas azules, las dibujamos con cinco puntas.
Por suerte esto recién empieza.
“Mañana es mejor”, decía el poeta.
Brindo por eso, por los múltiplos de cinco que nos esperan, ansiosos por sorprendernos una y otra vez, fulgores de la niña de la estrella azul.