Amada
hija:
Esto,
aunque parezca increíble, no es una carta.
Imagino
que ahora estarás sosteniendo una hoja impresa con letras que forman
las palabras que vas leyendo.
Y
seguramente estarás pensando: Por qué no es una carta? Parece una
carta, ES
una carta.
Pero
no, no es una carta.
En
realidad, esto que tenés ahora en tus manos es una encomienda de
besos, de todos los besos que te estamos debiendo por lo días que
has estado en el retiro.
De
acá a algunos años te daremos para que leas un libro hermoso que se
llama “Las enseñanzas de Don Juan”. Don Juan era un hechicero de
una tribu mexicana, muy pero muy sabio. Él decía que debemos
seguir los caminos que tengan corazón. O sea, los caminos que
sabemos que serán buenos para nosotros caminarlos y que, más
importante todavía, nos dan felicidad.
Eso
es lo que has empezado a hacer. Y nos da una inmensa alegría que
empieces a seguir los caminos que vos misma decidiste caminar. Nada
es más importante que eso y es, en definitiva, lo que decía Don
Juan: ser sabio es saber cómo llegar a ser una persona feliz. Y para
eso debemos saber elegir los caminos que nos lleven hacia allí.
Para
terminar, van los 14.062.006 millones de besos que te deberíamos
haber dado este fin de semana. ¡Seguramente por eso es que la carta
la debes haber sentido tan pesada!
Te
adoramos… y cuando vuelvas a casa te esperan los gatos, los perros,
nosotros (claro!!!) y algunos chocolates (no podían faltar!!).
Otro
beso más
Tus
papis.

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